WILLIAM KLEIN
Hace ya tiempo que no escribo sobre algún fotógrafo, hoy me gustaría hablar de William Klein, personaje polifacético donde los haya, pintor, fotógrafo y cineasta.
Sus fotografías de los años cincuenta y sesenta rompen con las reglas de la fotografía de esa época
Los trabajos fotográficos realizados por Klein durante la década del cincuenta y sesenta son una denegación de las reglas de la fotografía imperantes en aquella época; usaba el gran angular y el teleobjetivo, recurría a extraños efectos lumínicos y de flash y al desenfoque causado por el movimiento…
Tuvo también una etapa de “fotógrafo de moda”,
trabajando en VOGUE hasta 1966, pero este tipo de fotografías no le llenaban como artista, lo que al le gustaban eran los reportajes fotográficos, crudos y sin compromisos, que realizó en las grandes ciudades como Nueva York, Roma, Moscú y Tokio, y cuya publicación en álbumes le deportó un notable éxito, William Klein denominaba esto como “sus fotos serias”.
Tras un paréntesis en su carrera como fotógrafo se dedicó al cine, pero a comienzos de los ochenta vuelve a la fotografía y es en esta época cuando se descubren y valoran sus viejas fotografías.
Personalmente me gustan mucho sus imágenes por el grado en que se implica con la acción que está captando, sus tomas son tan dinámicas que parece que él mismo es participe de los hechos.
Las películas con grano y las imágenes contrastadas me parecen apasionantes, ya que, bajo mi punto de vista son muy expresivas,
además, si leéis habitualmente el blog ya sabréis que la fotografía en B&N es lo que más me gusta.
